Los inusuales hábitos de sueño de los elefantes marinos

Los panas y yo tomándonos una selfie este puente. Fotografía: Oceanwide Expeditions

Los elefantes marinos pasan la mayor parte de su vida en el mar. Sólo se les ve en la costa en época de apareamiento y cuando cambian de pelaje, aunque su actividad sobre tierra suele remitirse a descansar, permitiendo que el sol se pose sobre ellos mientras toman largas siestas, que pueden durar incluso hasta 10 horas.

Es evidente que los hábitos de sueño terrestres de los elefantes marinos no son una incógnita. Lo que no tenía claro la comunidad científica, hasta ahora, era la manera en la que dichos mamíferos se adaptan y organizan para dormir bajo el mar. Así las cosas, un grupo de investigadores de la UC Santa Cruz se pusieron en la tarea de observar y registrar la actividad cerebral de los animales para averiguarlo.

¿Cómo y cuándo duermen los elefantes marinos bajo el agua?

En un principio, los científicos colocaron gorras de neopreno conectadas con sensores a las cabezas de los elefantes marinos durante la búsqueda de alimento en mar abierto. Después de monitorearlos por un periodo de tiempo determinado, empezaron a encontrar patrones descubriendo, así, la coreografía precisa que caracteriza sus extraños hábitos de sueño submarino.

El estudio reveló que, para evitar a los depredadores, las focas se sumergen profundamente hasta que comienzan a cabecear y planear. A medida que el sueño se hace cargo, se dan la vuelta boca arriba, antes de despertarse para nadar hacia la superficie y recuperar el aliento. En algunas ocasiones también durmieron en el fondo del océano, pero siempre el ciclo duró menos de media hora.

A pesar de lo que podría creerse, los elefantes marinos no presentan somnolencia ni problemas cognitivos por el cambio drástico que sufren sus horarios de sueño en el paso de la superficie al fondo del mar. Al contrario, parecen funcionar perfectamente con sus episodios de inmersiones rápidas para dormir. Los datos de la investigación mostraron que estos mamíferos entran en la fase de sueño profundo —llamado sueño de ondas lentas (SWS)— al llegar a los 150 metros de profundidad y mientras se deslizan por el agua de manera controlada; después, entran en la etapa REM —de movimientos oculares rápidos— a 200 metros de profundidad.

Los resultados del estudio no sólo muestran cuán extraño y evolutivamente adaptable puede ser el sueño, sino que también pueden ser tremendamente útiles para la conservación de especies. Según los investigadores, normalmente suelen preocuparse por las zonas donde se alimentan los animales, pero quizá las zonas donde descansan resulten siendo igual de importantes a cualquier hábitat crítico.

Recibe newstro boletín gratuito

Newspresso te ofrece una selección cuidadosa de las noticias más relevantes de Colombia y el mundo para que empieces tu día con los ojos bien abiertos.

Noticias relacionadas